A medida que los agentes de IA ganan más autonomía, el riesgo de que ejecuten acciones dañinas—como eliminar una base de datos—se convierte en una preocupación crítica. Este artículo presenta una estrategia de defensa en profundidad de cinco capas diseñada para mitigar estos riesgos. Las capas típicamente incluyen un estricto alcance de permisos, sandboxing, aprobación humana para acciones de alto riesgo, monitoreo y alertas en tiempo real, y mecanismos de reversión. El enfoque es análogo a las mejores prácticas de seguridad tradicionales, pero adaptado a los desafíos únicos de los sistemas de IA autónomos. Para los equipos de ingeniería, implementar tales defensas en capas no es solo una necesidad técnica sino un requisito de gobernanza.
Un marco práctico para asegurar agentes de IA contra llamadas destructivas a herramientas, con controles en capas desde permisos hasta monitoreo en tiempo real.